viernes, 1 de diciembre de 2006


Ayer fuimos (Samael,Mirko y yo.Mafe fue FALLASAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA) al recorrido Noches de Luna LLena, en el Presbítero Maestro, el tema versó sobre las plagas y epidemias en Lima a inicios del siglo XX.... despues de llegar con las justas a la beneficencia (el retraso se produjo por la conjuncion de males en el "chancho", laberintos en el recorrido y el tráfico que caracteriza Lima a las 6 de la tarde...)por suerte encontramos playa al lado de la beneficencia, todo iba bien y, entonces, Samael pronunció su veredicto..."apuesto a que salimos de la playa y vamos a ver el bus irse...."............................................¿es necesario decir que perdimos el bus y tuvimos que ir en taxi hasta el cementerio??'??'

Enfin, despues de todo el periplo por las viejas calles de Lima (aunque se da toda la sensación de peligro, la visión nocturna es increible.... tal vez porque Lima se insinúa para no dejarse ver..)

Ya en el cementerio la vista de todas las esculturas, los mausoleos y criptas es imponente,es lo que uno espera de un cementerio, el toque de decadencia provocado por el descuido con que usualmente se tratan este tipo de recintos lo hace mas interesante... nada tengo en contra de los cementerios modernos, el concepto de jardines, cataratas y demàs está ligado totalmente al concepto actual que se tiene de la muerte... pero estos cementerios antiguos, en mi opinión, retratan con mayor exactitud el tipo de sociedad que imperaba en la época en que fueron construidos....Los enormes mausoleos con el nombre de la familia en el dintel de la entrada,los apelidos rimbombantes, la competencia formal y estética incluso despues de la muerte que obsesionaba a esa sociedad, esa necesidad innata de demostrar que "yo tengo El apellido, pertenezco a la gente BIEN" etc etc, es contraproducente, el hecho de que se haya dado tanta importancia a crear espacios pensados hasta el último detalle formal, cuando los "usuarios" no van a aprovecharlos precisamente----

Toda esta dicotomia (existe el termino politomia????) de sensaciones me produjo la visita,la inspección a las tumbas, algunas abiertas ( con el típico rastro de velas negras ), el juego de sombras que se producía al paso del grupo con sus antorchas ( en nuestro caso linternas de mineria...-aplicacion de utensilios de escalada para situaciones diversas-) Los buhos/lechuzas revoloteando, la imponencia de la Cripta de los Héroes...la exploración de los pabellones (el de pàrvulos produce esa mezcla de tristeza y frio que se siente cuando vemos la tumba de un niño)

Finalmente regresamos, la consigna en los últimos minutos fue mantenerse cerca del guía para poder conseguir sitio en alguno de los buses de regreso, porque el regresar en taxi desde allí era poco menos que imposible (los taxistas no paran, no tanto por el temor de ser asaltados, como por la supersticion de que a algunos muertos les gusta darse su vueltita por Lima para ver los cambios)

Terminamos ( a sugerencia mia , he de admitirlo) en el Munich, entre una jarra de chela y un piqueo de salchichas y papas fritas...la conversación tomó otros rumbos (considerando la compañia en la que estaba el tema no podia ser otro que la escalada) mientras tanto yo dejé vagar mi mente, entre las mesas de madera estilo mesón antiguo del querido Munich y el recuerdo del paseíto mortuorio... y, como siempre, tuve la sensación de que dejé un poco de mi por allá...... habrá que esperar a la próxima luna para recogerlo.

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